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Prevención

¿Cómo eliminamos la placa bacteriana?

La placa bacteriana es un conjunto de bacterias que se pega a nuestros dientes formando una película y que es causa de algunos problemas para la salud bucodental como la caries, gingivitis o periodontitis. Para eliminarla, nada mejor que una buena higiene bucodental.

Para conseguir esta buena higiene bucodental tenemos que llevar no sólo una buena limpieza de nuestros dientes, sino también del resto de la boca.

A la hora de escoger el cepillo tenemos que tener en cuenta que es mejor uno con un cabezal pequeño, pero que llegue a más rincones, que uno con un cabezal más grande, ya que por ser de mayor tamaño no va a limpiar más. El cambio de cepillo de dientes recomendado, tanto para el manual como para el eléctrico es cada 3 meses.

Para limpiarnos bien los dientes tenemos que seguir unas pautas que no debemos olvidar. Para empezar, debemos seguir un orden, de un lado a otro de la dentadura, empezando por los dientes de arriba y por su parte externa y después seguir el mismo proceso por la cara interior de los dientes y para finalizar haremos lo mismo con los dientes de abajo. No debemos dejarnos la lengua, limpiándola con movimientos de atrás hacia delante. Seguir este orden cada vez que nos lavemos los dientes –al menos después de cada comida- ayudará a que no nos dejemos ningún rincón de nuestra boca sin limpiar.

Los recovecos más difíciles de limpiar son los espacios entre los dientes. Para limpiarlos bien podemos hacer uso de la seda dental o de los cepillos interdentales, al menos en una de las limpiezas diarias de la boca.

Para usar la seda dental, cortamos un trozo de unos 50 cm de la seda y enrollamos los extremos a los dedos corazón de cada una de las manos, teniendo en cuenta que la mayor parte del hilo lo tenemos que enrollar a uno de los dedos para ir pasando conforme avanza la limpieza el hilo usado hacia el otro dedo y soltando el hilo limpio.

Para la limpieza de cada uno de los dientes mueva las manos emulando el movimiento de una sierra al apoyarlo sobre el diente, y vaya subiendo hacia la encía con cuidado curvando el hilo sobre uno de los dientes. Haga lo mismo en ese espacio interdental, pero curvando el hilo sobre el otro diente.

Los cepillos interdentales son de gran utilidad si lleva ortodoncia, implantes o el espacio interdental es grande. Para usarlos hay que escoger un tamaño adecuado para el espacio en el que debemos usarlo, de tal manera que no sea demasiado grande y no quepa en el espacio o tengamos que quede demasiado holgado. La forma de usarlo es mediante movimientos horizontales hacia dentro y hacia fuera y al revés, de fuera hacia dentro.

Para terminar, recomendamos también el uso de dentífricos, geles y colutorios para completar la limpieza bucodental y luchar contra la placa bacteriana. Algunos de ellos incluyen antisépticos que ayudan a reducir la placa; fluor para la no aparición de caries y otros componentes que ayudan a que no aparezca sarro o controlar el mal aliento.         

Mi dentista siempre me ha dicho que me tengo que lavar mejor los dientes pero yo me los lavo todos los días. ¿Qué puedo estar haciendo mal?

Son muchos los motivos por los que un cepillado puede ser ineficiente, porque el tiempo no sea el adecuado (2-3 minutos por cepillado) o que no se estén aprovechando los productos que ofrece el mercado para reducir la placa bacteriana. Son muchos los mecanismos que podemos encontrar en el mercado para mejorar nuestra higiene: desde dentífricos o colutorios de clorhexidina (los mejores para eliminar un mayor porcentaje de placa bacteriana de los dientes) al hilo dental o chicles.